BJERNEDE, SORO y FJENNESLEV

Desde el Centro Experimental de Lejre, nos dirigimos a Bjernede (55,462142, 11,62453), a 34 kms, donde se encuentra la única iglesia redonda de Selandia. Este tipo de iglesias-torre se utilizaban como refugio de la población en época de invasiones. La verja de entrada al recinto está abierta y pasamos al jardín-cementerio que rodea a la torre. La puerta de la iglesia no está cerrada. No se ve a nadie, no se oye ningún ruido. Y entramos. El interior es mucho más pequeño que lo que el exterior aparenta, ya que los muros del edificio son muy gruesos. En el centro de la planta circular 4 robustas columnas de piedra sujetan el techo y el piso superior. Bancos y sillas de madera vacíos esperan a los fieles. Un pequeño retablo señala el lugar donde debe de colocarse el Pastor.

Iglesia Redonda de Bjernede, Dinamarca

En el jardín un curioso campanario de madera sujeta las campanas al alcance de la mano. Pequeñas placas de mármol en el suelo repiten apellidos de hombres y mujeres que descansan aquí eternamente: Jensen, Olson, Andersen…
A 8 kms llegamos a Soro (Sorø, en danés). Su Iglesia (55,43027, 11,55691) custodia la tumba del Obispo Absalon. Junto a ella está la Akademi, una antigua institución para educación de los hijos de la nobleza. Frente a la Academia, brilla el agua del lago Sorø bajo un sol de septiembre que es un regalo.
En el centro del pueblo encontramos antiguas casas de entramado de madera bien conservadas a través de los siglos.

Casas antiguas de entramado de madera en Soro, Dinamarca

Si hubiéramos podido hacer las visitas que han resultado fallidas ahora sería hora de comer pero como nos ha sobrado tiempo, aún es pronto. Visitamos dos iglesias curiosas en los alrededores. Una muy blanca con tejado rojo, de la que no puedo recordar el lugar, y otra de piedra y ladrillo con dos torres gemelas en Fjenneslev. Al igual que la iglesia redonda de Bjernede ambas están rodeadas de un pequeño y tranquilo jardín-cementerio y abiertas a quien quiera entrar. Las dos son coquetas, pequeñas y limpísimas.

Iglesia danesa

Regresamos a Soro para comer en el restaurante "Valencia", en la calle Storgade 6 (55,43172, 11,55607). Pensábamos que el tipo de comida nos resultaría familiar pero nos hemos equivocado. Comemos más mal que bien. Nada recomendable.
Después de comer salimos hacia Stevns Klint para ver los acantilados de caliza.


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